En nombre de una libélula o el asomo de la tormenta

Quiero que imagines una libélula rebotando sin cesar contra el foco de luz que está en el hall de tu edificio.

Quiero que imagines su ruido tan similar al de miles de disparos cual guerra civil contra el aire. Si afinás tus oídos quizás pienses en Medio Oriente o por ahí solo lo hagas porque te lo nombré. Ahora me invade la fina conexión que existe entre las cosas, me sorprenden las anclas y el vuelo de las coincidencias.

Esta forma mía de pensar no hace más que rebotar de imagen en imagen. Hay una secuencia seguida por otra y las redes de algas mentales no hacen más que armar un dibujo sin espacio ni soporte.

blogEsta prosa va a favor de la celebración de nuestras diferencias. Quiero que en las calles no haya olor a hipocresía, que nadie diga lo que todos deberíamos hacer. Le pido al que tenga lanzas: no las estrelles en mi espalda cual bandera.

Prefiero ir y probarlo por mí misma cuando me parece que no hay una única manera de caminar ni una cantidad inamovible de pasos a dar.

Yo festejo mis tiempos y elijo mis trazos.
Decido girar aunque haya salida o gritar aunque no se escuche.

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Juan Manuel dice:

    “las redes de algas mentales no hacen más que armar un dibujo” Me encantó esa imagen Peque!
    Te dejo un abrazote!!!

  2. Floren dice:

    Jjjaja que bueno Juan, gracias por leer 🙂 otro abrazo para vos!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s