Viajamos a dedo por la Costa Brava.

Una semana después de la escapada por el País Vasco con O. nos fuimos a la Costa Brava. El plan era dormir tres noches en la playa y conocer partes del Camino de Ronda. Salimos de Barcelona con tan poca organización que en lo imprevisto pasamos dos noches en carpa y una en la casa de un…

Toco y me voy: Tiempo para una tarde en San Sebastián.

Nos despertamos en Getxo. El inglés de la habitación de al lado se fue temprano. Lo escuchamos la noche anterior hablando con la señora de la casa pero nunca lo vimos. Nos levantamos y el lugar seguía mostrándose de diferentes maneras. En el living había libros bien desgastados y eran de todo tipo: tomos de la…

2×1: Rescaté nuestras mochilas y conocí el centro de Bilbao.

Cuando el hombre de la van nos dejó en la estación de buses de Bilbao sentí que Santander había sido algo así como un espejismo perdido en alguna dimensión de mi cabeza. Volvía a estar en la esquina en la que había hecho dedo un poco más de 24 horas atrás. Solo faltaba la cortina…

Lluvia y vino en la playa de Santander.

Mientras un tren de Barcelona a Blanes o a Sitges te sale entre 6 y 10 euros (2016), viajar en auto compartido puede salirte entre 3 y 5, dependiendo de la anticipación con la que te metas a tu cuenta de Blablacar. Y la alternativa de viaje gratuito se abre la puerta tras dar tres…

Barcelona sobre el nivel del mar.

Cada una de mis salidas dieron a la ciudad un color nuevo. Barcelona se transformaba en Barcelona-según-Floren. Se acercaba el verano y se alargaban los días. Las vueltas que al principio traían algo nuevo en cada esquina -como la vez frente a La Pedrera– se me empezaban a hacer tan familiares como lo cotidiano de…

Llegar a Barcelona en invierno.

Este video es una evidencia feliz de cómo me sentí viviendo allá y creyendo que la ciudad era mía. Barcelona es caminable. No está hecha para los que andan en auto. Cuando hablo de los lugares siempre lo hago comparándolos con otros. En Buenos Aires, por ejemplo, camino mucho y prefiero caminar a usar el…

Cataluña de bolsillo: Girona, Rupit y Besalú

Con la misma ropa que bajé del avión en Barcelona me fui a conocer las casas colgantes del río Onyar de Girona. Fue mi primer encuentro fuera de un libro o una película con la historia europea. Yo a lo Pocahontas: venía del sur más sur del mundo para caminar por calles que parecían los…

Recuerdos de la Costa Brava, parte I.

En enero llegan las 6 de la tarde sin luz. El frío encapsula el cielo y las calles están vacías. Días de impasse entre mi llegada a Barcelona y mi ocupación del piso me dejaron aterrizar de a poco y, más que nada, conocer la Costa Brava. Blanes fue un puerto. Es la primera ciudad de la Costa Brava, si se…

Espacios sin techo.

A estar entre montañas del sur dos años después vuelve a un espacio sin techos ni paredes vuelve a jugar a llamarlo ‘casa’. Tomar viento-envión. Irse encontrarse siempre de nuevo.

Antes de los viajes escribo más.

Cambio. Efecto del movimiento del no estoy más donde antes ni estoy donde voy a estar después. En viaje desde la previa con la incertidumbre y la espera avanzando. Cambio. No hablo durante un viaje no me escucho me impregno. Tanto movimiento después se hace piel. Vibración. Puertas abiertas. Pasas por los lugares o los…

Puede no alcanzarte.

Era la llave que abría tanto la puerta de casa como la que encerraba gritos ahogados en mis cajas invisibles.   No sé cuántos diluvios cayeron en su espalda o qué mandato le dijo que solo hay una forma.   Su voz se abrió frente a mí como una zanja que se aproxima a un caballo: voy a querer…

La dispersión es incubadora

Hoy hace un mes que bajé del avión que me trajo a Barcelona. Hace un mes que no dejo de pensarme como un reloj de arena. Quisiera darme vuelta todo el tiempo, vivir de cabeza constantemente. Que la arena no se termine nunca. Hace un mes que no escribo nada. No hay excusa para sentarme, este…