Seguimos las huellas de un castor.

El cuerpo ya tiene otro ritmo que empieza a notarse. La noche no nos da otro tiempo que el de dormir. Un orden diferente para otro espacio entre juegos nuevos. Viajar con alguien es acercarse a alguien que viaja. No se comparte un viaje, se comparten dos experiencias distintas de transitar. Lo que tenemos en común son los…

Un parque nacional como plataforma de despegue.

Soñé que caía. A mi lado una pared de piedras negras, como turmalinas. Mi mano no alcanzaba a aferrarse a ellas. El sueño era un salto que me hundía en el aire. Se lo conté a Lu todavía encapsulada en mi bolsa de dormir. Me revivieron unos mates que hicimos sin sentir las manos. Check: primera noche del…

Comimos centolla en la orilla del Canal Beagle.

Fueron días de átomo. El olor a vestuario presente todas las mañanas. No lo intenten en sus casas: con borcegos nuevos y pesados no hay que bajar un cerro corriendo ni hacer de guía de montaña. Lu me hizo osteopatía. Tuvo un efecto casi inmediato: el cuerpo responde. Hay un encuentro con los estímulos propios, el movimiento…

Espacios sin techo.

A estar entre montañas del sur dos años después vuelve a un espacio sin techos ni paredes vuelve a jugar a llamarlo ‘casa’. Tomar viento-envión. Irse encontrarse siempre de nuevo.